Gran Premio de América del Sur

La Segunda Guerra Mundial ocasionó una restricción en la distribución de combustibles y la carencia de repuestos para automóviles. Luego de la guerra mientras los países se recuperaban, en Argentina, con el apoyo del Presidente Perón, organizaron el Gran Premio de América del Sur, una competencia de Turismo de Carretera, que se cumpliría en dos jornadas: Buenos Aires-Caracas y Lima-Buenos Aires. La primera, en 14 etapas, recorría Argentina, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela y la segunda, partiendo de Lima, lo hacía por Perú, Chile y Argentina, concluyendo en Buenos Aires.

En todos los países participantes, los respectivos gobernantes apoyaron la organización de la competencia, pero, justamente cuando la carrera estaba por iniciar la séptima etapa en Lima, hubo un golpe de Estado y como consecuencia la partida fue muy desordenada. El nuevo gobierno del General Odría, no podía garantizar el orden público y por ello se modificaron los horarios.  Además, por lo incierto de la situación, la largada fue apresurada, sin cumplir con el reglamento y prácticamente cada quien hizo las cosas a su manera con tal de largar lo más rápidamente posible.

En total, en 30 años de competencias internacionales, Argentina y Chile tenían una experiencia de varios años compitiendo entre ellos, mientras que Perú y Bolivia sólo participaron en dos y Ecuador, Colombia y Venezuela en una. Obviamente los pilotos argentinos les llevaban una ventaja enorme a sus competidores, tanto en número, como en capacidad técnica.

A partir del 20 de octubre de 1948, la primera jornada de la carrera pasó por las ciudades de Santa Fe, Córdoba, Santiago del Estero, Tucumán, Salta, La Quiaca, Potosí, La Paz, Arequipa, Lima, Tumbes, Guayaquil, Quito, Pasto, Cali, Bogotá, Cúcuta, Valera y Caracas. La segunda jornada comenzó en Lima y pasó por Tacna, La Serena, Santiago, Mendoza, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires.

Hubo intentos por invitar a pilotos europeos, pero no se concretó nada en ese sentido, aunque algunos extranjeros participaron defendiendo los colores de los países donde residían. Se inscribieron para la carrera 119 pilotos argentinos, 5 chilenos, 1 uruguayo, 5 bolivianos, 8 peruanos y 3 venezolanos, haciendo un total de 141 pilotos. La transmisión por radio de la carrera a lo largo de sus cerca de 15.000 km. era fundamental. En cada país se organizó la red de emisoras que transmitirían los pasos de los automóviles informando con el característico "coche a la vista...".

Tal era el entusiasmo, que cada país prácticamente corría su propia carrera. Alrededor del evento hubo un gran despliegue publicitario en radio y periódicos y la fiebre continuó incluso hasta meses después. A Caracas llegó la tercera parte de los participantes y en la largada del segundo tramo de la carrera desde Lima a Buenos Aires, hubo menos carros y menos pilotos debido al número de accidentes y abandonos.

El ganador fue el argentino Domingo Marimón, segundo quedó Eusebio Marcilla, también argentino, quien perdió tiempo ayudando a Juan Manuel Fangio cuando su Chevrolet volcó en la séptima etapa en Chicama, muriendo su copiloto Daniel Urrutia. Poco antes de ese fatídico accidente, el peruano Arnaldo Alvarado con su Ford "Ladrillo" del 40, que lideraba la etapa chocó contra un burro en Paramonga y terminó hospitalizado. Fangio, uno de los favoritos sólo ganó la 5ta etapa, La Paz-Arequipa. Oscar Gálvez con el Ford N.3, dominó la carrera sin discusión, pero perdió el primer puesto por descalificación al llegar a la meta en Caracas con ayuda.

Las dos largas carreras fueron un gran espectáculo, pero no fueron todo un éxito, la prueba de ello es que no se volvió a repitir una competencia tan larga como esa. Hubo cinco pilotos muertos y varios quedaron heridos, además hubo espectadores imprudentes atropellados y otros numerosos accidentes, amén del burro que ocasionó el accidente de Alvarado y que podría haber tenido peores consecuencias. A pesar de las limitaciones en la organización, mientras se planificaba la gran carrera, más de uno pensó en la posibilidad de organizar la Buenos Aires-Nueva York.

Una buena reseña de la carrera Buenos Aires-Caracas en el site:
J. M. Fangio - Un tributo al chueco.


Bibliografía:

UK/Europa
US/Internacional




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