Indochina 1945-1950
En la segunda mitad del siglo XIX, los franceses ocuparon Indochina, excepto Tailandia, dividiendo el territorio en cinco zonas: Cochinchina, Annam, Tonkín, Camboya y Laos. Entre 1920 y 1930 se comenzó a desarrollar un movimiento nacionalista que en 1927 dio nacimiento al VNQDD (Viet Nam Quoc Dan Dang) o Partido Nacionalista de Vietnam y en 1929 el dirigente Nguyen Ai Quoc fundó el Partido Comunista. Entre 1930 y 1940, hubo varias sublevaciones que los franceses pudieron controlar pero que cada vez tomaba más fuerza debilitando la posición de la colonia.
Al estallar la guerra en Europa, Francia colapsó rápidamente ante el empuje de la Blitzkrieg alemana y se vio obligada a rendir las armas. Después de la firma de la Capitulación, el país quedó dividido estableciéndose un gobierno francés en la ciudad de Vichy con el resto del territorio ocupado por Alemania. Esta situación debilitó la posición del ejército colonial en Indochina que vio peligrar su posición al no poder recibir más apoyo de su gobierno en Vichy.
Japón que estaba empeñado en una larga guerra con China, vio que la situación en Indochina podía convertir a la colonia en una vía de abastecimientos para los chinos, desde India a través de Tailandia. Mediante un acuerdo, con la anuencia de Hitler y Mussolini, tomó el control militar de Indochina manteniendo el control político francés hasta que la situación francesa se consolidara y pudiera asumir el control total de Indochina. Sin embargo, en marzo 1945 ante el repliegue alemán en Europa, los japoneses desarmaron a los franceses y tomaron el control político de Indochina.
Pero, la posición de Japón tampoco era fácil. Después de la rendición alemana las fuerzas Aliadas volcaron todo su poder contra el Japón, que solitario debía controlar amplísimos territorios de ultramar, asunto que resultaba superfluo ante la inminencia de una invasión al territorio metropolitano que era ya cuestión de semanas. En esas circunstancias, el Partido Comunista de Vietnam cobró fuerza y los diferentes líderes llegaron a acuerdos para unir sus fuerzas en el Viet Nam Doc Lap Dong Minh, más tarde conocido sólo como Vietminh. Los principales líderes, Nguyen Ai Quoc y Vo Nguyen Giap, acordaron crear grupos guerrilleros para operar en la provincia de Cao Bang, en el norte de Tonkin. En esos momentos, Nguyen Ai Quoc cambió de nombre por Ho Chi Minh, pues era ya un conocido dirigente comunista perseguido por los japoneses y los franceses.
El Vietminh extendió sus operaciones guerrilleras hábilmente dirigidas por Ho Chi Minh pero con enfrentamientos muy limitados con los franceses y japoneses. El líder sólo quería en ese momento extender su movimiento para involucrar a la población convenciéndola de que se trataba de un movimiento independentista. Cuando la rendición de Japón estaba cerca, Giap trasladó sus fuerzas al delta del Río Rojo en Tonkin y así mientras en Agosto Japón firmaba la rendición en la Bahía de Tokio, la única fuerza militar con efectivo control en la zona era la del Vietminh. Los franceses, desarmados por los japoneses se encontraban en una situación de extrema debilidad para enfrentarse a una guerrilla que durante años se preparó pacientemente. El 17 de agosto de 1945, las fuerzas del Vietminh izaron una bandera roja con una estrella amarilla que representaba al nuevo estado de Vietnam.
En Cochinchina, el derrumbe de la autoridad japonesa dejó el poder en manos de los grupos nacionalistas. El Frente Nacional Unido llegó a un acuerdo con el Vietminh para formar un Comité Ejecutivo Provisional, seis de cuyos nueve miembros eran comunistas. En Annam, el emperador Bao Dai, que había sido el gobernante nominal durante la dominación francesa y japonesa, abdicó su poder en favor del Vietminh y marchó al exilio, de modo que el Vietminh logró controlar todo el territorio vietnamita. El 2 de septiembre de 1945, Ho Chi Minh proclamó en Hanoi una república independiente, que en la práctica pronto quedó reducido a la zona de Tonkín.
En el verano de 1945, en la conferencia de Potsdam, los Aliados acordaron que las fuerzas nacionalistas chinas organizarían la evacuación de las tropas japonesas al norte del paralelo 16°, mientras que los británicos harían lo mismo en el sur. Pero el General Douglas Gracey se tuvo que enfrentar al Vietminh liquidando la efímera administración de Saigón preparando el terreno para la restauración del gobierno colonial francés.
En el norte, seguidores de Ho Chi Minh tenían un control más efectivo de la zona, ayudados por las tropas chinas, que si bien le restaban poder político significaba un freno para el regreso de los franceses. Esta situación dio como resultado un equilibrio de fuerzas, pero que no satisfacía a ninguno de los bandos. Los franceses con un gobierno en Saigon y la República Democrática de Vietnam en Hanoi.
En marzo de 1946 De Gaulle aceptó reconocer a Vietnam como estado libre a condición que formara parte de una Federación de Indochina que a su vez sería parte de la Unión Francesa. Quedó acordado que mediante un referéndum se resolvería la reunificación de Tonkín, Annam y Cochinchina, a cambio de aceptar la presencia militar francesa en el norte. Pero en la Conferencia de Dalat, el gobierno de DeGaulle dio un giro a lo acordado, presentando como propuesta que la Federación de Indochina debía estar constituido por Cochinchina y Annam en asociación con Laos y Camboya, dejando en libertad a la República Democrática de Vietnam a incorporarse o no a la federación. Eso era inaceptable para Vietnam que no podía permitir que los franceses se fortalecieran en toda Indochina mientras que la naciente república quedaba reducida a la zona de Tonkin.
En el verano, Ho Chi Minh viajó a París tratando de llegar a un acuerdo con DeGaulle. Pero un incidente entre fuerzas francesas y vietnamitas en Haiphong, causó que la flota francesa bombardeara la ciudad causando entre 6 mil y 20 mil muertes, según las fuentes. Ho Chi Minh abandonó París sintiéndose humillado por lo que consideró una traición. Mientras tanto, los combates se extendieron a Hanoi y Ho Chi Minh abandonó la ciudad para hacerse fuerte en las montañas.
Durante cuatro años se estableció un frente de guerra en la cordillera de Cao Bang. Tanto El Delta del Mekong en el sur como el Delta del Río Rojo en el norte constituían las zonas de más alta resistencia, mientras que a lo largo de la costa oriental se asentaban tribus hostiles a los vietnamitas. De los dos sectores, el más protegido era el del norte por encontrarse en la frontera con China. Pese a la rivalidad y odios ancestrales, chinos y vietnamitas se mantenían cohesionados por la ideología comunista de dos grandes líderes: Mao Tse Tung y Ho Chi Minh.
Los franceses en apariencia no luchaban para mantener el control de Indochina sino para encontrar un líder que se opusiera al Vietminh manteniendo sus simpatías con Francia y la Unión Francesa. El ex-emperador de Annam, Bao Dai, mantuvo negociaciones con Francia desde 1947 y dos años más tarde regresó de su exilio para ocupar la posición de Jefe de Estado del Vietnam Unido, un título más honorífico que otra cosa. Por su parte los nacionalistas sobrevivientes del VNQDD y otros grupos rivales del Vietminh, incluyendo cerca de 2 millones de católicos, estaban también dispuestos a negociar una convivencia con Francia. Otros grupos religiosos minoritarios, como las sectas sincréticas del Cao Dai y de Hoa Hao aceptaron dialogar con los franceses. A este conglomerado de ideologías se sumaban tribus montañesas y bandas de piratas que tenían sus reales en el golfo de Mekong.
A causa de la debilidad del gobierno francés que veía a su IV República tambalearse, la fuerza del Ejército Colonial era más que crítica e incapaz de enfrentarse con éxito al numeroso ejército del Vietminh, ya bien apertrechado por el cuantioso armamento japonés abandonado en todo el territorio vietnamita.
Si a este mosaico de nacionalidades y religiones se suma la existencia de tribus montañesas y de varias bandas de piratas que por entonces operaban en el Mekong, es posible imaginar la compleja situación vietnamita de los años cuarenta, que no permitió a Francia articular una política coherente. La situación interna de la metrópoli tampoco era favorable, dada la notoria inestabilidad de la IV República. Las fuerzas francesas destacadas en Indochina siempre estuvieron por debajo del nivel necesario para posibilitar una ofensiva sostenida contra el Vietminh, contra el cual la ley sólo les permitía enviar soldados profesionales. Para redondear la situación, poco antes de la ofensiva del Vietminh de 1950, el gobierno francés consideró la reducción de los efectivos a 9 mil hombres.
Entre 1948 y 1949, Ho Chi Minh y Giap, ocultos en las montañas del Viet Bac, en el norte de Tonkín, no arriesgaron en combate ninguna unidad importante, pero continuaron extendiendo la red guerrillera a lo largo de toda Indochina. Los franceses por su parte emplearon una guerra despiadada torturando y cometiendo atrocidades contra la población. Por lado los guerrilleros presionaban a la población rural, que sufrían las consecuencias de las terribles represalias francesas, sin mostrar ninguna piedad con los simpatizantes del Vietminh. Pero las fuerzas francesas se encontraban desmoralizadas y sin aliciente por la lucha debido a que no recibían suficiente apoyo de París, ni militar ni político, mientras espectaban la corrupción reinante entre las autoridades políticas.
La estrategia francesa era esencialmente defensiva. Lo típico en las zonas rurales era una línea de torres de madera para vigilancia que protegían las vías ferroviarias y las carreteras. Tan pronto como los franceses efectuaban un movimiento de tropas, el Vietminh se movía hacia otra zona que hubiese quedado sin protección. En realidad, el Vietminh no gozaba de la aceptación de la población pero disfrutaba de un gran apoyo en ciertos sectores. Por supuesto que lejos estaba el apoyo irrestricto que recibieron en agosto de 1945, cuando se le consideraba la única vía para lograr la independencia. La hambruna de fines de 1945 y principios de 1946 hizo olvidar los sentimientos patrióticos. En las zonas controladas por la secta Cao Dai en Cochinchina o las regiones católicas de Tonkín, el Vietminh no lograba progresos significativos, pero en el resto del territorio sólo había un enemigo: los franceses, que se ganaron el odio y el temor a causa de las atrocidades cometidas por las tropas coloniales de mayoría senegalesas y por la Legión Extranjera. En esas condiciones, aunque los vietnamitas también cometían atrocidades, eran la única alternativa ante el poder colonial francés.
El triunfo de Mao Tse Tung en China, en 1949, modificó las posiciones de todos los bandos que participaban en la guerra de Indochina. A pesar del odio milenario de los vietnamitas hacia los chinos, el Vietminh vislumbró la apertura de una nueva fuente de armamentos y campos de entrenamiento totalmente seguros. El alto mando francés también tomó conciencia de la nueva situación y ya no se conformó con dejar a los insurgentes confinados en un área muy alejada, con la esperanza de que en esa zona pudiesen provocar pocas dificultades. Pero la victoria de Mao Tse-tung también prometía ciertas ventajas a los franceses: era más probable que Estado Unidos comprometiera su ayuda con el fin de detener la expansión del comunismo hacia el sur. En efecto, el 8 de mayo de 1950, el Secretario de Estado Dean Acheson declaró que la situación era tan grave como para justificar el envío de ayuda económica y militar. Pocos meses antes, EE UU había establecido relaciones diplomáticas con el gobierno de Bao Dai, dominado de hecho por Francia, y por su parte la URSS y China habían reconocido a la República Democrática de Ho Chi Minh.
Sin embargo, fueron los comunistas quienes cosecharon los beneficios inmediatos de los triunfos de Mao en el norte. En el verano de 1949 el jefe de Estado Mayor del Ejército francés, General Revers, había recomendado una retirada casi total de las montañas septentrionales y la concentración de los esfuerzos en el control del delta del Río Rojo. Si se lograba mantener al Vietminh apartado de esta populosa zona, impidiéndole recibir suministros de ella, era de esperar que sus bases militares del Viet Bac perdieran casi todo su valor. En 1949, el plan de Revers fue puesto en práctica, pero sólo parcialmente, pues las guarniciones destacadas en la alejada cadena montañosa de Cao Bang-Lang Son se mantuvieron en su lugar, tal vez con el objetivo de evitar la llegada de suministros desde China.
En febrero de 1950 Giap anunció que la guerra de guerrillas llegaba a su fin y que pasaría a la guerra frontal contra los franceses. El Vietminh, que contaba entonces con apoyo artillero, atacó el puesto de Dong Khe, en las montañas de Cao Bang, en mayo de 1950. Aunque los franceses reconquistaron el fuerte, era evidente que las cosas estaban cambiando en Indochina. Francia no había sabido tomar la iniciativa en 1947 y 1948, cuando ello era aún posible. En 1950 pagaría muy caro ese error.
Bibliografía:
UK/Europa