Conflicto Palestino 1944-1948
Lucha por Palestina
A fines del siglo XIX, la población judía en Palestina era de apenas 50 mil personas, cifra que se duplicó apenas durante los últimos años de ese siglo. A comienzos de la Primera Guerra Mundial, la población hebrea en ese territorio era de 85 mil personas. Fue sólo a raíz de la persecución contra los judíos en Alemania, hacia 1930, con la subida de Hitler al poder y el desarrollo de la campaña antisemita, que los judíos llegaron en masa a las costas de Palestina. En 1934 hubo más de 42 mil inmigrantes procedentes de Alemania y en 1939 la cifra de inmigrantes que ingresaron ilegalmente fue de más de 100 mil personas, procedentes de diversos países de Europa Oriental. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, la población judía en Palestina alcanzó la cifra de 700 mil habitantes. Por su parte, la población árabe en 1946, sumaba 1.300.000 habitantes que vivían en ese mismo territorio.
Lucha independentista
Desde años antes de la Segunda Guerra Mundial, se forjó una lucha independentista contra los británicos, un movimiento de resistencia judío que actuaba sin cohesión y que mostraba precarias relaciones entre sus miembros. La Haganah, una fuerza paramilitar formada en 1920 para hacer frente a los árabes, que rechazaban los asentamientos judíos en su territorio de manera violenta, era tolerada por las autoridades británicas aunque no les brindaban apoyo oficial. Durante la Segunda Guerra Mundial hubo un entendimiento entre los británicos y la Haganah, puesto que miembros de esa organización judía lucharon como voluntarios oponiéndose a los árabes que simpatizaban con los alemanes. En la década de los 30, la Haganah había constituido su propia fuerza móvil, denominada Chish, y en 1941 nació el Palmach (una agrupación de tropas de choque). Después de la guerra, en 1947, el Palmach contaba con 3.200 miembros, y el Chish, pobremente armado, con 7.000.
El Irgún
En 1931, algunos judíos de extrema derecha, que se oponían a la política defensiva y medrosa de la Haganah frente a los árabes, fundaron el Irgún, organización que opto por la política de hacer que Palestina resultase intolerable para los británicos iniciando una campaña terrorista contra las autoridades británicas. Para el Irgún, la clave del éxito para lograr la independencia era expulsar por las buenas o las malas a los británicos, pues mientras ellos siguieran en Palestina la situación indecisa se mantendría y eso haría imposible la fundación del estado judío. Por su lado la Haganah sólo se preocupaba de combatir a los alemanes, con gran beneplácito de los británicos, cosa que no beneficiaba al Irgún y su interés primordial que era la formación del estado. Pero las cosas no eran del todo cohesionadas y en 1940 se produjo una escisión en el Irgún, formándose el Loha-me Herut Israel (Lehi) o Combatientes por la Libertad de Israel, más conocido como la Banda Stern, nombre de uno de sus líderes. Saliendo del propio territorio palestino, en 1944, el Lehi asesinó en El Cairo a Lord Moyne, Ministro Plenipotenciario Británico para el Oriente Medio.
El Irgún, dirigido por Menachem Begin, había decidido desencadenar una ola de violencia terrorista contra los británicos, para obligarles a tomar medidas drásticas y represivas que se harían sentir no sólo en la población judía sino también en los árabes. El Irgún disponía de escasos recursos, pero compensaban las carencias con el fanatismo a ultranza. Diariamente se celebraban breves reuniones en sórdidos lugares planeando los actos terroristas que acosarían a las fuerzas británicas durante años desde 1944 hasta 1947. Para entonces la amenaza alemana en Oriente Medio había desaparecido con muy pocas o casi ninguna posibilidad de que la presencia alemana regresara para inquietar a los inmigrantes judíos. Sin duda el enemigo era en ese momento Gran Bretaña.
Las primeras operaciones terroristas se dirigieron contra cuarteles de policía y oficinas del gobierno británico, pero en pequeña escala. Pero a medida que los dispositivos, de seguridad se reforzaban se produjeron batallas campales, en las que murieron terroristas y policías, ante la mirada estupefacta de las organizaciones judías moderadas, que abogaban por una solución pacífica al problema palestino.
La Haganah
La Haganah era el grupo armado más numeroso y mejor organizado pues en 1947 contaba con 45 mil hombres. El Irgún, en cambio, no superaba la cifra de 2800 miembros y el Lehi apenas sumaba poco menos de 700 combatientes. A finales de 1944, la Agencia Judía, que trataba de agrupar a las principales organizaciones hebreas, estaba tan preocupada por los posibles efectos adversos de las operaciones terroristas que autorizó a la Haganah para que acabara con el Irgún y el Lehi. Esto reflejaba las diferencias políticas entre los grupos independentistas pues tanto el Irgún como el Lehi eran conservadores de derecha y por su parte la Haganah contaba con numerosos miembros de tendencia socialista. Más de mil miembros del Irgún fueron entregados a los británicos en los primeros meses de 1945, pero la organización consiguió sobrevivir. Al finalizar la guerra en Europa, las operaciones de la Haganah contra los hombres de Menachem Begin llegaron a su fin.
Las elecciones en Gran Bretaña le dieron el poder a los laboristas en el verano de 1945 hizo abrigar las esperanzas de que se les otorgara la independencia, pero el 25 de agosto el Departamento de Colonias se negó a aumentar la cuota de la inmigración judía, hecho que volvió a alterar los ánimos. Las organizaciones judías quedaron convencidas que no había en los británicos la menor intención de permitirles crear un estado judío. La postura británica logró la cohesión entre los judíos que se convencieron que si querían lograr la independencia tendrían que obtenerla con la fuerza de las armas. La rebelión estalló en toda Palestina. El Irgún y el Lehi trabajaron coordinadamente al lado de la Haganah y del Palmach. En octubre y noviembre de 1945, destruyeron refinerías y líneas de ferrocarril, y los británicos empezaron a perder el control de la situación.
Las fuerzas del Lehi instalaron una emisora clandestina y la lucha arreció a fines de año y comienzos de 1946. En todas las ciudades palestinas ocurrían hechos de violencia. Las batallas callejeras, los robos de armas y los atentados contra los británicos ocurrían diariamente. En febrero de 1946, los británicos lograron desactivar la emisora de radio de Lehi capturando además 20 guerrilleros, pero en el balance total, los éxitos de los judíos eran mayores que los éxitos de los británicos. En abril de 1946 siete paracaidistas británicos fueron muertos por el Lehi y en junio una ofensiva terrorista destruyó 11 puentes de carretera y de ferrocarril.
El 29 de junio de 1946, las fuerzas británicas contraatacaron con 100 mil soldados y 10 mil policías tratando de desarticular la dirigencia guerrillera. Ese día conocido como el Sábado Negro", fue ocupada la sede central de la Agencia Judía y 25 asentamientos hebreos, confiscaron archivos y detuvieron a 2700 personas. Como respuesta, la resistencia judía radicalizó su posición capturando rehenes. Los británicos dispusieron el toque de queda y se pusieron controles en todas las carreteras. En julio de 1946, un ala entera del Hotel King David, centro social y administrativo de los británicos, fue volado por el Irgún matando a 91 personas. Los atentados contra los policías y soldados se incrementaron poniéndoles trampas explosivas o atacándolos constantemente mediante golpes de mano.
Lo que fue al comienzo una lucha callejera se fue convirtiendo en una guerra que obligaba a las fuerzas regulares a mantenerse confinadas en zonas seguras para impedir que los resistentes capturasen más rehenes. Las operaciones policiales no eran suficientes para menguar la capacidad de respuesta de los judíos que incrementaban sus incursiones. En abril de 1947, dos terroristas capturados -Meir Feinstein, del Irgún, y Moshe Barazani, del Lehi- se suicidaron con una granada introducida clandestinamente en su celda, con lo que se escaparon de la pena de muerte. Esta reacción fanática fue una clarinada para los británicos que sabían que la situación no cambiaría ni podría ser controlada. En junio, el buque Exodus 1947, que transportaba judíos de Francia a Israel, fue capturado por la Armada británica. Los refugiados fueron obligados a dirigirse a Alemania, donde fueron alojados en campamentos. La política británica en Palestina quedó muy mal parada frente a la opinión pública mundial.
El caso de Paice y Martin
Finalmente, se produjo el episodio de dos sargentos británicos, Paice y Martin, ahorcados por el Irgún el 29 de julio, como represalia por la ejecución de tres prisioneros judíos. Cuando los sargentos paseaban desarmados y de paisano, fueron secuestrados. Lo soldados metidos en un agujero de tres metros de lado excavado bajo las instalaciones de un taller dedicado a la talla de diamantes. El 29 de julio, cuando los tres terroristas judíos fueron ahorcados en la prisión de Acre. El comandante del Irgun Amihai Paglin y su escuadra se dirigieron al taller de talla de diamantes, sacaron del escondite a los dos sargentos y les cubrieron la cabeza con una capucha, atados de pies y manos. De inmediato fueron ahorcados. Luego colgaron los cuerpos en un árbol y debajo colocaron una mina. A continuación avisaron a la policía. Al descolgar los cuerpos, la mina estalló. Este trágico suceso originó un gran revuelo en la opinión pública, tanto en Palestina como en Gran Bretaña. Una vez más, la Agencia Judía y la Haganah se mostraron en desacuerdo, pero el acontecimiento demostró con claridad al público inglés, hasta qué punto las autoridades británicas habían perdido el control.
Intervención de las Naciones Unidas
Al finalizar el verano de 1947, los británicos cedieron, transfiriendo el problema a las Naciones Unidas que decidieron en noviembre dividir el país entre judíos y árabes, división que se haría efectiva en mayo de 1948. Pero antes de la fecha, la violencia se incrementó entre las dos comunidades. A partir del mes de noviembre, los combates se generalizaron en las ciudades donde convivían judíos y árabes, en torno de los kibbutz y los poblados árabes. En las dos primeras semanas de diciembre murieron casi 100 árabes y prácticamente otros tantos judíos. Voluntarios árabes se trasladaron a Palestina para atacar los asentamientos judíos. Los kibbutz eran tiroteados durante todo el día; por la noche, miembros de la Haganah salían de ellos y, por ejemplo, volaban una casa en un pueblo árabe cercano a título de represalia.
La lucha entre judíos y británicos fue ocultada a los medios
de información pues las autoridades británicas no deseaban que
apareciera como una cuestión de estado sino más bien un asunto
policiaco. Sin embargo la lucha entre árabes y judíos tomó
otro cariz. Para la dirigencia judía era necesario aumentar el número
de efectivos y para ello la Hagana era la llamada a cubrir los cupos. Pero el
Irgún no estaba dispuesto a subordinarse a la Hagana, en especial porque
los primeros eran una secta religiosa y fanática, mientras que los segundos
eran aunque más numerosos eran ostensiblemente moderados.
Pese a ello, a fines de 1947, los actos terroristas se multiplicaron. Una bomba
que explotó cerca de la puerta de Damasco, en Jerusalén, mató
a 15 árabes y poco después, el Irgún hizo rodar un bidón
de gasolina lleno de explosivos hacia un grupo de árabes que esperaban
en una parada de autobús, matando a 17 de ellos. La retaliación
árabe llegó en febrero, cuando 52 personas murieron al explotar
una bomba árabe en Jerusalén.
Las fuerzas árabes organizadas
A pesar de que los árabes de Palestina eran mucho más numerosos que los judíos y de que podían disponer de considerables suministros de armas, no lograron impedir que éstos tomasen el control del territorio. La causa principal fue la inexistencia de un mando árabe unificado. El emir Abdullah de Transjordania controlaba las mejores fuerzas militares de la región (Fuerzas de Frontera Transjordanas), pero su pretensión de dominar toda Palestina era combatida por el gran muftí de Jerusalén, líder espiritual de los palestinos; el muftí era apoyado por tropas irregulares al mando de su primo Abdul Kader. Entretanto, en Galilea, el libanes Fawzi el Kaujki se hallaba al mando de una fuerza mal organizada denominada Ejército de Liberación Árabe, constituido inicialmente para contrapesar el poder del emir. La ayuda de los estados vecinos iba sobre todo encaminada a proteger los propios intereses de éstos: Egipto deseaba apoderarse de Gaza, mientras que Siria y Líbano abrigaban designios similares sobre Galilea. Estos conflictos internos constituyeron uno de los motivos más importantes del éxito de los judíos en la batalla de Palestina y permitieron que la Haganah tomase la iniciativa a partir de abril de 1948.
Pero, estos hechos, no podían decidir la guerra. La cuestión consistía en saber si los árabes eran capaces de cercar o destruir los asentamientos judíos dispersos por toda Palestina, incluyendo Jerusalén, donde una comunidad formada por cien mil judíos, rodeada de árabes, sólo podía ser abastecida desde Tel Aviv. El 24 de marzo, un convoy judío trató de llegar a Jerusalén desde Tel Aviv y se encontró con una barricada en la carretera. Los judíos trataron de eliminar la barricada con un bulldozer pero fue volado por una mina. De los 40 vehículos, sólo quedaron 21. Al día siguiente, otro convoy fue detenido y atacado por los árabes. Los británicos intervinieron rescatando a los supervivientes. Los judíos no querían provocar a los británicos librando sólo una guerra defensiva, dada la cercanía de la fecha ordenada por la ONU. Pero el asunto de los convoyes que eran vitales para la población judía en Jerusalén, cambió la situación y Ben-Gurion decidió que ya era hora de iniciar una ofensiva coordinada contra los árabes.
El primer ataque debía realizarse contra el bloqueo de la carretera de Jerusalén. La Haganah se apuntó un éxito inicial cuando el comandante árabe Abdul Kader fue muerto por una patrulla judía. El 9 de abril tuvo lugar una operación conjunta del Irgún y el Lehi contra el pueblo de Deir Yassin. Después de toda una jornada de sangrientos combates casa por casa, se contaron 254 bajas árabes, hombres, mujeres y niños. La Haganah expresó su repulsa, ocupó el poblado y enterró a los muertos, pero la carretera de Jerusalén había quedado abierta temporalmente. Al mismo tiempo, los ataques árabes contra la llanura costera fracasaron cuando el asentamiento judío de Mishmar Haemek, que resistió todos los asaltos.
Una vez terminada la ofensiva árabe, empezó a acelerarse un proceso que había comenzado en diciembre: la huida de los árabes de las zonas asignadas a los judíos en la división territorial; muchos de ellos creían que podrían regresar una vez derrotados los judíos. Al comenzar la retirada británica también los árabes se marcharon. A mediados de abril, abandonaron Tiberíades, y al finalizar el mes 60 mil de ellos fueron evacuados de Haifa. El Irgún estaba ya preparado para emprender la ofensiva y capturar todo el territorio que le fuese posible; a finales de abril se apoderó de la ciudad de Jaffa, de la que también huyeron los civiles árabes. Por su parte, las tropas de la Haganah tomaron Acre.
Constitución del Estado de Israel
El 14 de mayo se constituyó el Estado de Israel: las fuerzas judías habían derrotado a los británicos en una guerra librada en la clandestinidad, y a los árabes palestinos en la lucha por la posesión del territorio. Pero ahora tendrían que enfrentarse a los ejércitos regulares unidos de los estados árabes vecinos, en una guerra abierta que decidiría si podían cosechar el fruto de tales éxitos. Hasta el momento el uso de mercenarios por ambos lados había sido moderado, pero a medida que se abrían los campos de prisioneros el número de mercenarios aumentaría en la región.
