RAPORT
La electrónica en los aviones comerciales durante la Guerra Fría, fue sumamente compleja y lo fue muchísimo más en los aviones militares, por tanto tratar sobre la aviónica en combate escapa a la posibilidad de resumirla con éxito en un par de páginas; más si incluyera la electrónica utilizada en helicópteros. Por cierto que lo que pareciera ciencia ficción de las series de televisión, no lo es tanto.
Para hacerse una idea previa del tema, basta decir que un avión F-16 de exportación cuesta 1 millón de dólares menos (precio de los años 1980/1981), que el de la versión usada por la Fuerza Aérea de Estados Unidos. La diferencia de precio es, en buena proporción, debida a la electrónica del conjunto. En dos palabras, no se puede esperar que un F-16 exportado a cualquier país subdesarrollado, pueda enfrentarse a un F-16 de la USAF, pues el combate no duraría un minuto. La electrónica en los modernos aviones de combate, puede ir instalada interiormente, como es el caso del sistema RAPORT, o exteriormente, en un contenedor que le da más flexibilidad operativa.
RAPORT
El sistema de defensa RAPORT usado en algunas versiones de F-5 y F-16, consta de un sistema pasivo RWR (Radar Warning Receiver) o Receptor de Alarma de Radar y un sistema activo ECM (Electronic Countermeasures) o de Contramedidas Electrónicas. El procesador digital del RWR es el que gobierna el sistema ECM. El RWR provee las funciones de alarma y goniometría para señales de pulsos y CW de las bandas C a J de los radares, empleando un receptor multicanal y un receptor de video de cuatro canales. Los receptores son controlados por un procesador que realiza todas las funciones del Sistema de Análisis de Seriales, incluyendo, identificación, clasificación, asignación, prioridad y presentación. Después de realizar ese proceso, el RWR comanda al sistema ECM, el cual selecciona el tipo de interferencia óptima a emplear contra cada amenaza. El ECM energiza los amplificadores de potencia y las antenas de transmisión sectorial. Pero eso no es todo, si fuera necesario, el procesador puede controlar el lanzamiento de partículas metálicas o de bengalas infrarrojas para confundir a los radares enemigos, ya sean de misiles, aviones o desde tierra. Esto último usado con éxito durante la Segunda Guerra Mundial por los ingleses, con su sistema Window.
El sistema RAPORT consta de una gran cantidad de módulos instalados en el avión. Sus 8 antenas están distribuidas alrededor de la nave de manera de cubrir todos los ángulos. Utiliza cuatro receptores con sus respectivos controladores a microprocesador y un procesador central para control global del sistema. La parte activa del sistema consiste de una cadena de amplificadores de potencia de doble banda, en nariz y cola para reducir las pérdidas en las líneas de transmisión. La selección de las antenas y amplificadores se hace por medio de circuitos a diodos PIN (Positive-Intrisic-Positive) un dispositivo especial de diodo semiconductor, tal cual los usan los modernos equipos de telecomunicaciones, para reducir las pérdidas.
El sistema RAPORT funciona cíclicamente. El primer paso consiste en la adquisición, por el RWR, de una muestra de datos del ambiente que rodea al avión, es decir detecta las señales de radar que inciden en la nave. Por cierto que, en cualquier objeto, más en un avión, continuamente inciden una gran cantidad de señales diferentes y el RWR debe determinar si es un tren de pulsos provenientes de un sólo radar o de lo contrario si debe descomponer las señales para determinar el número de trenes de pulsos de radar que están incidiendo en el avión. Una vez separadas las señales, mide los parámetros de cada una de ellas. Para el efecto, el RAPORT tiene almacenadas en memoria, las características de las señales de los radares conocidos. Una vez que la señal es identificada, el RWR asigna la prioridad de ésta. Los datos memorizados incluyen un índice de letalidad, basado en las modalidades operativas conocidas del sistema de armas. La clasificación se realiza tomando en cuenta ese índice. De no existir en memoria la señal detectada, el RWR la almacena para futura referencia. La función de alarma entra en operación seguidamente al proveer una presentación de los radares de prioridad más alta, incluidos en la lista. En la cabina, el piloto recibe la información visual y se complementa con señales audibles para cada amenaza nueva o para condiciones de ataque inminente, como es el caso del lanzamiento de un misil enemigo.
Seguidamente, el sistema debe tomar una decisión sobre el tipo de interferencia más adecuado, incluyendo el uso de contramedidas electrónicas. Esta decisión se basa, a su vez, en la prioridad de una lista contenida en Memoria. De esta manera, el sistema elige el uso de contramedidas o señuelos de acuerdo a la prioridad. Empleando la misma tabla, el procesador determina la potencia, frecuencia, modulación óptima y dirección con que deberá interferir a la señal enemiga. Este proceso se realiza primero, con el enclavamiento del receptor en la frecuencia del radar enemigo. Luego el transmisor de interferencia se sintoniza a esa misma frecuencia, transfiriendo así la frecuencia del enemigo al transmisor de interferencia. En seguida, el transmisor se modula con las características del radar enemigo en una combinación de AM y FH que proviene del Generador de Técnicas. Por último, se energizan los amplificadores con la señal modulada. Este proceso se complementa con el lanzamiento de señuelos y/o bengalas.
El ambiente electrónico que rodea al avión en vuelo cambia constantemente y por ello, la exploración debe ser constante para reubicar las contramedidas y corregir la presentación de armas. A esto hay que añadir que los transmisores deben ser desconectados constantemente apara evitar la saturación de los propios receptores y a la vez para minimizar la detección por el enemigo, usando detectores pasivos.
