Affaire Profumo
El Affaire Profumo fue el escándalo de sexo y política más relevante de la época en los años 60, en Gran Bretaña y que conmocionó al mundo puritano de la época. En el centro del espinoso asunto se encontraron el Ministro de Guerra John Profumo, la prostituta de 19 años Christine Keeler y el Agregado Naval de la Unión Soviética en Londres, Capitán Yevgeny Ivanov.
![]() John Profumo |
![]() Valerie Hobson |
John "Jack" Profumo, casado con la actriz Valerie Hobson, conoció a Christine Keeler en julio de 1961, cuando ella se bañaba desnuda en la piscina de la Mansión Cliveden en Berkshire, casa del Lord Astor en medio de una orgía. Ellos fueron presentados por el Doctor Stephen Ward quien tenía un bungalow en la mansión y quien invitó a muchos de los implicados en el affaire.
A
los 16 años de edad, Christine Keeler escapó de su casa y trabajó
como acompañante en el Cabaret Murray del conocido barrio Soho de Londres.
En ese centro nocturno conoció al Dr. Ward, osteópata, quien la llevaba
frecuentemente a la Mansión Cliveden de Lord Astor, donde se la presentaba
a sus amigos de la alta sociedad londinense y el jet-set londinense de los ricos
y famosos. Según dijo la Keeler al comienzo entre ella y Profumo sólo
hubo coqueteos alrededor de la piscina y en el Cuarto de Armaduras de la mansión,
pero después Profumo se apasionó por ella, comenzaron a intimar y
se convirtieron en amantes.
Mandy-Rice Davies, quien compartía un departamento con Christine Keeler conoció al Capitán Yevgeny Ivanov, diplomático soviético que había sido identificado como espía por el MI5. Según las declaraciones de Keeler, Ivanov recibía documentos de manos del Dr. Ward y luego los enviaba a Moscú. Pero, Christine Keeler también compartía su cama con Ivanov y conocía las actividades del espía. Yevgeny Ivanov, era seguido de cerca por el MI5 y no pasó mucho tiempo para que los agentes de inteligencia desenredaran la madeja.
Sir
Roger Hollis jefe del MI5, le informó sobre la situación al Primer
Ministro Harold Macmillan y este le ordenó a Sir Norman Brooke, Secretario
de Gabinete, que terminará con los devaneos de Profumo con la prostituta.
Descubierto Profumo y enterado de la relación de Keeler con Ivanov, dio
por terminada la relación con su amante.
Por un tiempo parecía que el asunto había sido dado por terminado pero en marzo de 1963 un hecho policial sacó a la luz toda la trama en cuyo centro se encontraban Profumo Christine Keeler, Yevgeny Ivanov y el Dr. Ward. Antes de eso, en un hecho que nada tenía que ver con el espionaje, el 14 de diciembre de 1962, el delincuente Johnny Edgecombe se apareció en el departamento del Dr. Stephen Ward en Wimpole Mews, donde Christine estaba de visita. Edgecombe había sido contratado por Keeler para que la defendiera de Aloysius ‘Lucky’ Gordon, un delincuente que estaba obsesionado por ella. Gordon y Edgecombe se encontraron un día y el delincuente resultó con la cara cortada y Edgecombe buscado por la policía. Edgecombe le pidió a Keeler que le buscara un abogado para que le asesorara antes que lo capturara la policía. Viendo que se iba a involucrar en un caso de los bajos fondos, ella decidió negarle cualquier tipo de ayuda y le advirtió que si la llamaban a testificar lo haría en contra de Edgecombe.
En
casa del Dr. Stephen Ward, que vivía con la prostituta Mandy Rice-Davies,
ese día, Edgecombe trató de ingresar a la fuerza, pero Mandy
no lo dejó entrar y el delincuente disparó contra la puerta. Alguien
dio la alarma y pronto Wimpole Mews se llenó de policías y periodistas.
Edgecombe escapó en un taxi y poco después fue arrestado y llevado
ante un juez. En ese momento el amorío de Profumo con Keeler trascendió
a la prensa. Ante el juez todos declararon. Keeler no ocultó nada y comenzó
a divulgar sus relaciones sexuales, esporádicas y más o menos permanentes,
con hombres públicos y de la sociedad londinense. También le dijo
al juez que Ivanov recibió documentos secretos robados por Ward y fueron
a parar a la KGB en Moscú.
El 22 de marzo, Profumo fue interpelado en el Parlamento. Denodado y pálido, dijo que "no hubo relaciones impropias" entre él y Keeler, pero mientras tanto, Keeler habló con la prensa sin ocultar ni el más mínimo detalle de sus relaciones entre ella y todos los implicados. En un artículo publicado en la prensa dijo claramente que había sido amante de John Profumo.
Ante al presión de los políticos de oposición y de la prensa, Stephen Ward envió una carta al Primer Ministro y al líder de la Oposición, Harold Wilson contándole algunos "hechos veraces" sobre las relaciones entre Profumo y Keeler. Profumo no pudo soportar más los ataques cargados de evidencias y el 15 de junio le confesó a su esposa toda la verdad sobre el embarazoso asunto. Comprensivamente, ella le brindó su apoyo. Seguidamente le envió una carta al Primer Ministro donde le explicó su affaire con Christine Keeler e inmediatamente presentó su renuncia a todos sus cargos públicos.
Stephen Ward fue enviado a juicio en julio y recibió cargos de toda clase, en especial el de proxeneta por vivir de la explotación de mujeres, incluyendo a Christine Keeler y Mandy Rice-Davies. Lord Astor negó haberle pagado a Mandy Rice-Davies dinero por sus favores sexuales, pero ella dijo lo contrario. Al finalizar el juicio y antes de que se dictara sentencia el Dr. Stephen Ward se suicidó.
En setiembre, el juez de la causa Lord Denning publicó su informe concluyendo que la seguridad nacional no había sido afectada, pero que el gobierno no había afrontado el asunto de manera apropiada ni actuado con la debida celeridad. El informe aclaraba que el hombre enmascarado, invitado de Ward, que en la fiesta apareció desnudo y cubierto sólo con una máscara, que además comió la cena en el plato de un perro, no fue el Ministro Profumo, sino otra persona que no había podido ser identificada.
Harold
Macmillan era conocido con el apelativo de "Superman", pero después
del escándalo, la salud del Primer Ministro se resintió y renunció
al cargo. En las elecciones para conformar un nuevo gobierno, el Partido Conservador
fue derrotado abrumadoramente. Christine Keeler escribió su autobiografía
"The trurh at last" (La verdad al fin) donde dice que ella fue utilizada
por el espionaje anglo-soviético. Aseguró que Ward fue un espía
que trabajó para la URSS y que fue él quien le pidió que consiguiera
información de Profumo acerca de la ubicación de los misiles atómicos
en Alemania Occidental. Ella también dice que Ward le pidió que sirviera
de correo llevando cartas a la Embajada Soviética y que en una oportunidad
intentó matarla mientras esquiaba en el agua para evitar que hablara. Dice
también que Ward fue una cortina de humo del gobierno británico dirigiendo
la investigación hacia el aspecto racial y desviar la atención de
la brecha abierta en la seguridad nacional.
El Capitán Yevgeny Ivanov, era amigo del Dr. Stephen Ward y claramente sindicado por el MI5 de ser un espía soviético, pero la inteligencia británica lo consideraba un potencial desertor y le encargaron a Ward que lo convenciera para trabajar para los británicos.
Ivanov también estuvo en la fiesta en la Mansión Cliveden y desde antes había mantenido relaciones sexuales con Christine Keeler, aún antes que ella conociera a Profumo. Es después de esa fiesta que Ivanov le encargó a Christine que averiguara cuándo y dónde iban a ser desplegados los misiles atómicos en Alemania Occidental.
Debido al escándalo, la esposa de Ivanov le pidió el divorcio. De regreso a Moscú el gobierno no le dio crédito alguno por sus trabajos de espionaje o por sus servicios diplomáticos. Eso lo llevó a Ivanov a entregarse a la bebida. Sin embargo, pasado el tiempo, en 1993, Ivanov se encontró con Christine Keeler en una cena en Moscú. Después de eso le envió una carta disculpándose por la forma en que la había forzado a obtener informes de Profumo.
Por el Affaire Profumo Keeler no fue acusada, pero por el contrario, la acusaron de perjurio y por no haber asistido al juicio de un hombre al que le dispararon en su casa. Por ese delito fue condenado a nueve meses de prisión.
Los expedientes del caso Profumo han sido declarados secretos y no podrán ser hechos públicos hasta el año 2046, año en que recién se podrá saber la verdad sobre este caso.


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