Christine Keeler
Christine
Keeler nació el 22 de febrero de 1942 en Uxbridge, Middlesex, Inglaterra.
Fue criada por su madre y su padrastro que vivían en dos vagones de tren
convertidos en vivienda en Berkshire, Wraysbury. A la edad de 15 años consiguió
trabajar como modelo de ropa en una tienda del conocido y alegre distrito de Soho
en Londres.
A los 17 años tuvo un affaire con un sargento afro-americano de la USAF descubriendo que estaba embarazada, justo cuando el sargento fue regresado a Estados Unidos. Trató de abortar usando una aguja de tejer pero no lo logró y dio a luz el 17 de abril de 1959, pero la criatura apenas sobrevivió seis días.
Christine se mudó a Londres y comenzó a trabajar como mesera en un restaurante de la calle Baker donde conoció a Maureen O’Connor una chica que trabajó en el Murray Club, uno de los tantos cabarets de Soho. Maureen le presentó a Murray el dueño del cabaret que la contrató como bailarina topless. En el Murray conoció al Dr. Stephen Ward y al poco tiempo comenzaron a vivir juntos. Para todos eran una pareja, pero según Christine era sólo una relación platónica.
En julio de 1961 Ward llevó a Christine a una fiesta en Cliveden, la mansión Buckinghamshire de propiedad de Lord Astor y le presentó al Ministro de Guerra de Gran Bretaña John Profumo, casado entonces con la actriz Valerie Hobson. Ambos comenzaron a citarse y se convirtieron en amantes, sin saber Profumo que Christine también se acostaba con Yevgeny Ivanov, Agregado Naval de la URSS en Londres, quien intercambiaba secretos nucleares británicos por sexo con Keeler. Enterado Sir Norman Brooke, Secretario de Gabinete, por medio de Sir Roger Hollis jefe del MI5, del affaire del Ministro Profumo con la desnudista, lo conminó a terminar esa relación. Profumo fue interpelado en el Parlamento, donde mintió repetidamente sobre sus relaciones con Keeler y el espionaje y eso lo llevó a su renuncia al cargo en 1963. El escándalo fue mayúsculo y sacó a la luz una extensa red de espías montado por la KGB en Londres.

Dentro de la colección de amantes de Christine Keeler se encontraban Aloysius ‘Lucky’ Gordon y Johnny Edgecombe, el primero con un enorme prontuario criminal estaba loco por la bailarina. La Keeler alegó después que Gordon la asaltó en la vía pública y la mantuvo secuestrada dos días. Christine presentó cargos contra Gordon, pero el hermano de éste la convenció que los retirara, comprometiéndose a evitar que eso se repitiera. Sin embargo Gordon insistió en perseguirla y Christine compró un revolver para protegerse y después contrató a Edgecombe como su guardaespaldas.
El 27 de octubres de 1962, Gordon y Edgecombe se encontraron e hicieron un escándalo en un club de Soho. En la pelea Edgecombe le cortó la cara a Gordon y le tuvieron que hacer 17 puntos. Edgecombe se ocultó de la policía y Christine se mudó de casa para escapar de Gordon. Edgecombe le pidió a Christine que contratara un abogado para que lo asesorara antes que la policía lo encontrara. Keeler se negó a involucrarse en ese asunto porque para entonces tenía una nueva pareja y además le dijo que estaba dispuesta a testificar contra él en el juicio.
El 14 de diciembre de 1962, Edgecombe se apareció en el departamento del proxeneta Stephen Ward en Wimpole Mews, donde Christine estaba de visita. Ward también estuvo involucrado en el espionaje. Mandy Rice-Davies, prostituta amiga de Christine que vivía con Ward no le dejó entrar y Edgecombe disparó contra la puerta del departamento con el revolver que le perteneció a Christine. Pronto Wimpole Mews se llenó de policías y periodistas. Edgecombe escapó en un taxi y poco después fue arrestado en su casa en Brentford.
Durante el juicio, Christine Keeler declaró que durante sus relaciones con Profumo resultó embarazada. Keeler hizo todo tipo de declaraciones contradictorias, como que Stephen Ward quería matarla y que Lord Denning que investigó el escándalo ocultó evidencias y declaraciones de Keeler como parte de la cortina de humo lanzada por el gobierno para convertir el caso en un asunto de prostitución y sexo ocultando el espionaje y cómo se había vulnerado la seguridad del Estado.
Keeler declaró durante el juicio que compró drogas, que no pagaba la renta, que emitía cheques sin fondos, que robó un automóvil, que ayudó a ocultar joyas robadas, que ejercía la prostitución de vez en cuando y que en varias oportunidades fue la amante notoria de Peter Rachman. También dijo que trabajó atrayendo clientes para que consumieran bebidas a precios exorbitantes y que muchas veces cobraba por dejar que alguien se sentara en su mesa. También declaró que aparte de trabajar como desnudistas tuvo affaires con personalidades cuyos nombres no pudieron comprobarse estar relacionados con ella o que siquiera la conocieran.
El caso Profumo dio la vuelta al mundo llenando las primeras páginas de miles de periódicos durante semanas. Christine Keeler fue encarcelada por 9 meses acusada de perjurio en el caso de Gordon. Stephen Ward fue acusado de vivir de la explotación de mujeres, incluyendo las ganancias de Christine Keeler y Mandy Rice-Davies. Ward se suicidó en su celda el último día del juicio, antes del veredicto. Los expedientes del caso han sido declarados secretos y solamente podrán hacerse públicos en el 2046.
En 1989 fue estrenada la película "Scandal" basada en el affaire de Profumo.
En el año 2001 el editor Douglas Thompson trabajó con Christine Keeler para escribir su autobiografía titulada "The Truth at Last: My Story". Pero además de toda una serie de libros sobre el caso, s ólo por la venta de su historia al sensacionalista "News of the World", Christine Keeler cobró 23.000 libras esterlinas.
Christine Keeler, actualmente con 64 años de edad y mucho dinero, cambió de nombre y se retiró a un departamento en el norte de Londres. John Profumo falleció en Londres el 10 de marzo de 2006, a la edad de 91 años.
Bibliografía:
UK/Europa