República de Indonesia
Las Indias Orientales Neerlandesas fueron una colonia holandesa durante varios siglos. Después del ataque a Pearl Harbor, los japoneses ocuparon varias islas del sureste asiático y una vez que cayó Singapur invadieron las indias orientales neerlandesas. La lucha duró hasta marzo de 1942 cuando los holandeses se rindieron.
Los líderes nacionalistas indonesios Sukarno y Hatta que se encontraban presos por las autoridades holandesas fueron liberados por los japoneses tratando de promover la llamada Co-prosperidad de la Gran Asia Oriental. La cooperación de los indonesios con las fuerzas de ocupación japonesas no era apoyada por todo el pueblo que pronto hicieron alzamientos en Blitar, Tasikmalaya, Indramayu, Sumatra y Kalimantan. Sin embargo, los japoneses les dieron ciertas libertades a los indonesios para poder mantener la situación bajo control y hasta accedieron a transferir el control civil.
Al finalizar la guerra mundial, los nacionalistas indonesios proclamaron su independencia el 17 de agosto de 1945, apenas dos días después de la firma de la rendición japonesa en la Bahía de Tokio. Al amparo de la Constitución Sukarno fue nombrado presidente y Hatta vicepresidente. Al llegar las fuerzas británicas a Djakarta en setiembre de 1945 para desarmar a los japoneses, se encontraron que Sukarno y Mohamed Hatta habían tomado el pleno control político y militar de la República, incluso estaba en plena formación un ejército compuesto por 20 mil hombres del Ejército Popular de Seguridad y unos 120 mil hombres irregulares pero bien armados con el armamento dejado por los japoneses y que abundaba en las islas. Lord Mountbatten era el oficial aliado responsable de la zona, pero estuvo más preocupado de la rendición japonesa y de la liberación de los miles de prisioneros aliados en las islas que en la situación política de las Indias Orientales.
La orden que le dio Lord Mountbatten al General Christison era solamente la de liberar a los prisioneros occidentales y desarmar a las tropas japonesas. Para ello le dio el mando de 6000 tropas. Las tropas desembarcaron el 25 de octubre. Para los indonesios estaban claro que los británicos esperarían la llegada de tropas holandesas para transferirles el control de la colonia. La situación se puso tensa cuando los indonesios les pidieron a los británicos que abandonaran el país y estalló la lucha. Los indonesios eran mucho más numerosos que los británicos, quienes además de los 6 mil indios contaban con un regimiento de Gurkhas. Los australianos por su parte mantenían el control de Indonesia oriental manteniendo ocupadas las islas de Bangka, Belitung y Riau. Mientras ocurrían los combates llegaron las tropas holandesas que recibieron apoyo de parte del General Christison, un hecho que fue después admitido por el propio Mountbatten.
La intervención de Sukarno y Hatta logró detener la lucha permitiendo que los británicos repatriaran a los prisioneros liberados, pero mientras eso ocurría recibieron refuerzos y comenzaron a tomar represalias. Ya no cabía duda que los ingleses no abandonarían Indonesia antes de la llegada de los holandeses. La lucha se reanudó y luego de varias semanas de combates con el apoyo de la RAF y la Royal Navy los británicos recuperaron el control de Surabaya, pero cedieron Bandung a los republicanos en abril, y en julio el Mando del Sureste Asiático reconoció la autoridad holandesa que ya contaba con una fuerza de 100 mil hombres, sobre toda Indonesia, salvo Java y Sumatra que se mantenía en poder de los republicanos. Lo que habían supuesto los indonesios se hizo realidad. En el resto de las islas, fuerzas holandesas relevaron a los australianos y llevaron más refuerzos dando como pretexto que representaban a las fuerzas aliadas.
El 22 de diciembre de 1945, Sukarno aceptó la petición británica para que desarmaran e internaran a 25 mil japoneses que fueron repatriados a partir de del 28 de abril de 1946.
Antes de su retirada, los británicos recomendaron a los holandeses que reconocieran la soberanía de las islas mayores Java, Sumatra y Madura. Luego de muchas conversaciones entre los republicanos y los holandeses, llegaron al acuerdo de establecer la Federación de los Estados Unidos de Indonesia, dependiente de la corona holandesa. Sin embargo, los holandeses no pretendían dejar las cosas así pues estaban seguros de poder recuperar sus colonias con la fuerza de las armas.
Una guerra de guerrillas se desató en todas las islas poniendo en desventaja a las fuerzas holandesas que se veían obligadas a mantener posiciones estáticas. La movilidad de las guerrillas mantuvo en jaque a las fuerzas coloniales que comenzaron a cometer excesos para contrarrestar las acciones de la bien armada y organizada guerrilla nacionalista. El control del sur de las islas Célebes fue encomendado al Capitán R. Westerling apodado "El Turco" que utilizó toda clase de métodos reprobables para combatir la guerrilla, ocasionándole la muerte a 40 mil indonesios.
Luego de 6 semanas de acciones policiales, el 20 de julio de de 1947, movilizaron desde Djakarta, Surabaya y Bandung columnas fuertemente armadas hacia Medan, Palembang y Padang. A fines de 1947 lograron controlar la mayor parte del territorio, pero no contaron con la oposición de la población civil. En Yogyakarta la resistencia fue imposible de doblegar y la lucha fue feroz, causando miles de muertos en ambos bandos. La opinión pública internacional hizo escuchar su voz de protesta contra las acciones de los holandeses y las Naciones Unidas presionó al gobierno holandés a forzar una solución pacífica.
El alto al fuego propuesto por la ONU se hizo efectivo y los holandeses optaron por crear gobiernos títeres en diferentes sectores para debilitar la posición de los republicanos. A comienzos de 1948 surgió un conflicto entre nacionalistas e izquierdistas que amenazó con romper la unidad republicana. En el otoño de 1948 se llegó al conflicto armado entre las fuerzas del Partido Comunista Indonesio (PKI), que consideraba que los nacionalistas se comportaban con debilidad ante la potencia colonial, y el ejército republicano; el PKI anunció en Madium la formación de un nuevo gobierno de Frente Nacional.
El líder comunista Musso dijo que estaba decidido a luchar hasta el fin, pero subestimaba el liderazgo de Sukarno, quien envió a Abdul Nasution con la división Siliwangi, para sofocar la rebelión. Los insurrectos abandonaron Madium y se dispersaron por el campo. Los dirigentes comunistas Aidit y Lukman huyeron a China, mientras que Musso resultó muerto. Se estima que hubo 8 mil muertos y 35 mil detenidos.
La rebelión se volvió en contra de los comunistas y supuso su eliminación como factor político de peso en años subsiguientes. El éxito obtenido por el gobierno republicano sirvió de garantía ante EE UU, cuya preocupación primordial consistía en frenar el avance del comunismo. Los intentos holandeses de desacreditar a la República Indonesia, tildándola de tener orientación comunista, no dieron resultado.
Pese a ello, Holanda no se resignaba a perder su colonia y violando el acuerdo de alto al fuego lanzo una nueva ofensiva el 18 de diciembre de 1948. Las fuerzas holandesas lograron tomar el control de las principales ciudades y las fuerzas republicanas decidieron retirarse al campo para reiniciar nuevamente la guerra de guerrillas. En las Naciones Unidas la representación holandesa manifestó que el gobierno de Sukarno y el ejército de la República de Indonesia habían dejado de existir.
La lucha guerrillera dio sus frutos minando la moral de las tropas holandesas que comenzaron a considerar que era una lucha inútil, mientras los indonesios mantenían en jaque a las fuerzas coloniales regulares. En marzo de 1949, el general Suharto emprendió una ofensiva para demostrar al mundo que los holandeses habían mentido en la ONU. El 7 de mayo de 1949, Países Bajos aceptaron un alto el fuego en Java y Sumatra, a raíz de un llamamiento de las Naciones Unidas. Llegados a un punto muerto, con la creciente presión de la opinión mundial en contra y la amenaza de Estados Unidos de interrumpir toda ayuda económica, los neerlandeses renunciaron definitivamente a reconstruir su imperio.
El capitán Westerling no quiso cejar en los intentos de recuperar el control de la colonia. Con 800 hombres apoyados por opositores al gobierno republicano intentó reanudar la lucha, pero fueron aniquilados. Westerling huyó del país.
En la primavera iniciaron las negociaciones con los republicanos y un acuerdo fue firmado entre Mohammad Roem representando a Indonesia y Van Rooyen representante de Holanda. En el otoño se celebró una conferencia en La Haya en la que se acordó la creación de la República de Indonesia, bajo la presidencia de Sukarno y con Hatta como Primer Ministro. El 27 de diciembre de 1949, dejaron de existir la Indias Orientales para darle paso a la República Federal de Indonesia que fue reconocida internacionalmente. Las humilladas tropas holandesas regresaron a su país, quedando pendiente la situación de Nueva Guinea Occidental que fue causa de conflicto entre ambos países durante 13 anos. Indonesia se convirtió en miembro de las Naciones Unidas el 28 de setiembre de 1950.
Bibliografía:
UK/Europa