Nación Palestina
A pesar de que los árabes de Palestina, musulmanes o católicos, eran mucho más numerosos que los judíos y de que podían disponer de considerables suministros de armas, no lograron impedir que éstos tomasen el control del territorio.
La causa principal fue la inexistencia de un mando árabe unificado. El emir Abdullah de Transjordania controlaba las mejores fuerzas militares de la región (Fuerzas de Frontera Transjordanas), pero su pretensión de dominar toda Palestina era combatida por el Gran Muftí de Jerusalén, líder espiritual de los palestinos; el muftí era apoyado por tropas irregulares al mando de su primo Abdul Kader. Entretanto, en Galilea, el libanés Fawzi el Kaujki se hallaba al mando de una fuerza mal organizada denominada Ejército de Liberación Árabe, constituido inicialmente para contrapesar el poder del emir. La ayuda de los estados vecinos iba sobre todo encaminada a proteger los propios intereses de éstos: Egipto deseaba apoderarse de Gaza, mientras que Siria y Líbano abrigaban designios similares sobre Galilea. Estos conflictos internos constituyeron uno de los motivos más importantes del éxito de los judíos en la batalla de Palestina y permitieron que la Haganah tomase la iniciativa a partir de abril de 1948.
Pero, estos hechos, no podían decidir la guerra. La cuestión consistía en saber si los árabes eran capaces de cercar o destruir los asentamientos judíos dispersos por toda Palestina, incluyendo Jerusalén, donde una comunidad formada por cien mil judíos, rodeada de árabes, sólo podía ser abastecida desde Tel Aviv.
Los judíos pasaron a la ofensiva y desplazaron a los árabes tratando de ocupar la mayor cantidad de territorio posible. Los árabes pensaron que si cedían después podrían recuperar las ciudades ocupadas contando con el hecho de ser una población más numerosa. Pero la ofensiva judía fue más allá de una simple ocupación y consolidaron las posiciones. La ofensiva árabe se detuvo y se debilitaron al mismo tiempo que las tropas británicas se iban retirando ante la proximidad de la fecha fijada por la ONU.
Una vez terminada la ofensiva árabe, empezó a acelerarse un proceso
que había comenzado en diciembre: la huida de los árabes de las
zonas asignadas a los judíos en la división territorial; muchos
de ellos estaban convencidos que podrían regresar una vez derrotados
los judíos. A mediados de abril, los árabes abandonaron Tiberíades,
y al finalizar el mes 60 mil de ellos fueron evacuados de Haifa. Lo mismo ocurrió
en la ciudad de Jaffa, de donde también huyeron los civiles árabes
y fue ocupada por los judíos junto con Acre.
Bibliografía:
UK/Europa